Si tuviera que resumir el problema en una frase sería: “yo iba bien… hasta las 5–10 pm”
Es justo cuando regresas de la chamba, traes mil cosas en la cabeza, y todavía faltan pendientes de casa o de los hijos. Ahí el cuerpo pide azúcar, pan, snack o “algo rápido”.
Lo interesante es que Hazme Body parte de esa realidad: no pretende cero antojos, sino más control y menos impulso. Y cuando baja ese “ruido”, se vuelve más fácil sostener decisiones normales sin caer en culpa.